Como resultado de trabajos de inteligencia estratégica, elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), en estrecha coordinación con el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, desmantelaron una monumental obra de ingeniería civil clandestina en la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California. Las autoridades localizaron un pasadizo subterráneo diseñado minuciosamente para conectar de forma ilegal el territorio nacional con los Estados Unidos.
El hallazgo se concretó durante la ejecución de una orden de cateo en un inmueble residencial ubicado en la colonia Nueva Tijuana. Investigadores de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) detectaron que la vivienda no era utilizada como hogar, sino que operaba como un centro logístico y de almacenamiento estratégico para el crimen organizado.
El túnel permitía el trasiego rápido de cargamentos pesados evadiendo los muros y los sensores tecnológicos de la Patrulla Fronteriza estadounidense, lo que apunta a que era una de las principales rutas de escape para el tráfico de drogas a gran escala en la región de las Californias.
Decomiso de narcóticos y arsenal técnico
Entre los indicios incautados por los agentes de la AIC destacan múltiples cartuchos útiles para armas de fuego de diversos calibres, cargamentos de marihuana empaquetada, dosis considerables de posible metanfetamina en cristal, terminales de teléfonos celulares y documentación contable varia.
Tanto la residencia como los artículos decomisados quedaron bajo el estricto resguardo y sello de la FGR. Las autoridades federales confirmaron que se ha abierto la carpeta de investigación correspondiente y que ya se comparte información de inteligencia con las agencias de seguridad de Estados Unidos para identificar la red criminal, a los operadores financieros y a los ingenieros encargados de la excavación de esta megaestructura.
